Sabanas blancas, frescas,
ríos generosos de agua clara,
escaparate de mis sueños,
de ilusiones insomnes y desveladas.
Sabanas blancas, amorosas,
acarician mi cuerpo desnudo y vacio,
con suaves abrazos, consuelo ciego,
paño de lágrimas amargas.
Sabanas blancas, aromaticas,
atesoras su olor, olor a sexo,
memoria del deseo, olor lavanda
perfume del recuerdo, olor a vino.
Sabanas blancas, sabias,
testigas inertes silenciosas
de noches negras, sollozos ahogados,
provenientes de su aliento humedo y grato.
Me encanta tumbarme en mi cama cuando tengo recien puestas las sábanas. Me gusta eso que reza en el letrero de tu post sobre lo que es escribir.
Un saludo.